Monday, September 24, 2012

Achaques

Estoy ahora mismo en la sala de espera de un ortopedista. Vengo aquí desde hace algunos días por cuenta de un dolor en el cuello que simplemente no me deja ser. El promedio de edad es alto; es canoso, lento, de pies arrastrados. De personas chuecas como yo pero, en su mayoría, derrotadas. Tristes.

Justamente acaba de entrar aquí una pareja. La señora llamó mi atención porque la oí dar alaridos en la calle. Pensé que la enferma era ella, que estaba gritado por dolor, pero no: le gritaba a su esposo. A un señor muy viejo -tanto como ella pero sin tintura en el pelo- que necesita de una silla de ruedas para recorrer los 10 metros desde la calle al consultorio. Supongo que lo regañaba por su propio desespero ante la incapacidad del señor de cualquiera cosa y de ella de ayudarle.




Solo pienso en que ojalá nadie que me quiera me grite así nunca. No importa la poca paciencia que me tenga por mi condición. Ojalá que no me toque tampoco hacer a nadie tan infeliz con el lastre de mí, como le ocurre a este cabizbajo señor.

Me da tristeza la vida. Me da tristeza con ambos, víctimas de ellos mismos, sin en realidad tener la culpa. Son solo ese producto del paso del tiempo que somos todos.

Thursday, September 13, 2012

¿Por qué, cabrones, por qué?


¿De qué hablan? Claro que es una completa CABRONADA que los miembros de los partidos políticos de Colombia apoyen al fanático religioso que atropella la constitución política de este Estado Laico, que quiere negarles los derechos reproductivos a las mujeres de Colombia. Que entrega puestos a amigos y políticos para mantener su poder. Que con nuestros recursos construye oratorios y contrata ex modelos para usar su discurso religioso y antiaborto en la entidad pública que dirige. Que hace lo posible por imponer su ideología negando desde su poder, el derecho básico y constitucional de igualdad a los gays y demás miembros de la población LGTB. 

Yo no soy subjetiva al decir que los miembros de esos partidos políticos, que se dicen libertarios o liberales, que se ufanan por respetuosos de la equidad de género, son unos cabrones. Lo digo con la boca llena. No lo digo porque estoy malgeniada y desesperanzada solamente. Lo digo porque es una canallada. Con nosotros los ciudadanos; con el esfuerzo de quienes sacaron adelante, luchando duro, una constitución nueva en 1991, que aunque sea en el papel consigna unos derechos y unas condiciones de país. Que suscribe un contrato social más allá de los intereses personales, religiosos, de conveniencia política o económica de los individuos. 




Sí, es un madrazo y es serio. ¿Por qué no lo toman en serio? Es una acusación y se la merecen, todos ellos. Todos ustedes los que quieren reelegir a este Procurador Alejandro Ordoñez, sin que siquiera haya ya una terna, como dicta el procedimiento. Sin tener en cuenta que ayer la Corte Constitucional le ordenó disculparse y rectificar por haber MENTIDO sobre los derechos constitucionales de las mujeres. 

El mismo que usa al community mánager, pagado con nuestros impuestos, para que le haga propaganda desde la cuenta oficial de la Procuraduría en Twitter (@PGN_COL).




¿Por qué creen que si les digo cabrones es porque me hackearon o estoy desequilibrada? ¿O que es porque estoy cortica de argumentos? ¿Por qué menosprecian mi madrazo?

Si ustedes no me toman en serio, yo sí me tomo en serio. Lo digo y lo sostengo: Me parecen unos cabrones los que apoyan la reelección de Alejandro Ordoñez en la Procuraduría General de la República de Colombia.