Thursday, April 9, 2015

Flakka, la droga sintética que causa delirio extremo

  • 9 abril 2015


Sales de baño
"Flakka" es el nombre que le han dado los distribuidores en Florida a la alpha-PVP, conocida también como "sales de baño".

Un hombre desnudo corre delirante de lado a lado en la mitad de un cruce vial a plena luz del día. Otro se empala en la estaca de una reja de seguridad tratando de huir de asesinos imaginarios. El tercero intenta tumbar una puerta de vidrio en una estación de policía mientras se defiende de lo que él cree que son huracanes.
Los eventos ocurrieron hace pocas semanas en lugares y momentos distintos pero coinciden en dos cosas: todos pasaron en Florida y los tres hombres habían consumido flakka, la droga sintética que está invadiendo las calles del sur del estado.
"Flakka es la marca de una de varias drogas estimulantes sintéticas, vendidas como estimulantes alucinógenos", le dice a BBC Mundo James Hall, epidemiólogo en el Centro de Investigación Aplicada sobre Uso de Sustancias y Disparidades de Salud, de la Universidad Nova Southeastern, en Davie, Florida.
"Es parecida a lo que se ha conocido como 'sales de baño' (bath salts, en inglés), drogas químicas sintéticas conocidas como catinonas", explica Hall.
En efecto, la palabra flakka como tal no es más que el nombre que le han dado los distribuidores de droga del sur de Florida a la segunda generación de alfa-PVP, una versión sintética de la catinona estimulante.


Drogas
Los productores de drogas sintéticas fabrican estimulantes cada vez más adictivos.

La consumen inhalada, ingerida, fumada o inyectada. Algunas personas la combinan con drogas recreativas como la marihuana o con otros fármacos.
"Es un estimulante poderoso que se vende en las calles por sólo US$5 la dosis" afirma Hall.
Una pequeña dosis puede causar desde alteraciones en el corazón, agresividad y psicosis, hasta la muerte.
De acuerdo a cifras de la Agencia Antidrogas de EE.UU. (DEA por sus siglas en inglés), en 2013 en Florida 132 personas murieron en casos relacionados al consumo de flakka.
En 31 de ellos, la flakka fue considerada la causa directa de la muerte.

Delirio de excitación extrema

Historias como las descritas anteriormente se han hecho cada vez más frecuentes, según han reportado las autoridades, y no se limitan sólo a comportamientos erráticos y delirantes sino que han sido clasificados dentro del síndrome del "delirio de excitación".



"El cuerpo entra en estado de hipertermia, alcanzando temperaturas extremas de más de 40°C", revela Hall.
"El individuo se vuelve psicótico, la mayoría de las veces se rasga la ropa, corre por todas partes, actúa violentamente, alucina, delira...".
"Estas personas desarrollan una gran fuerza por la adrenalina, haciendo que se requieran entre cuatro o cinco policías para controlarlos. Y una vez controlados son propensos a morir, así que hay que brindarles atención médica inmediata", agrega el experto.
Es además una droga de la que todavía hay muy poco conocimiento. "Es confusa. No es fácil determinar nada por su apariencia, forma o tamaño", dice Hall.
"Es una droga de dosis muy específicas, y muchas veces los consumidores no saben qué están consumiendo ni cuánto y, en la mayoría de los casos, el vendedor tampoco lo sabe".


Extasis
El objetivo de los distribuidores de droga es crear nuevas generaciones de estimulantes sintéticos.

"Es muy peligroso. Algunas veces venden flakka como si fueran MDMA", agrega Hall, refiriéndose al estimulante sintético comúnmente conocido como éxtasis.

"La adicción es buena para el negocio"

El objetivo de los distribuidores de droga es crear nuevas generaciones de estimulantes sintéticos modificando las versiones anteriores que han sido prohibidos por su contenido químico.
La flakka no es más que la misma droga alpha-PVP modificada, con un nuevo nombre pero más adictiva.
"La adicción es buena para el negocio", dice, "y la flakka es de uso compulsivo".



James Hall
James Hall es un epidemiólogo especializado en abuso de drogas. 

"Ahora creemos que incluso ha llegado una droga de tercera generación de catonina sintética que se llama Ethylone, y que se vende como si fuera flakka.
El brote de flakka es muy similar al del crack al final de 1980, en términos del poder estimulante que causa la extraña psicosis y el comportamiento agresivo, opina Hall. "La gente que la usa adictivamente tiene un comportamiento extraño, apenas pueden pensar".

¿Sólo en Florida?

"Los medios no han reportado que esta droga se encuentra a lo largo del territorio estadounidense", asegura.
"En EE.UU. hemos visto que se vende la misma droga bajo el nombre de Gravel o de Molly en estados distintos a Florida", dice.
La afirmación de Hall la sustentan las cifras de la Agencia Antidrogas de EE.UU., la DEA.


Drogas sintéticas
Las autoridades tienen registrados más de 10.000 casos de consumo de catinonas sintéticas en EE.UU. durante 2014. 

De un total de 10.454 casos de venta de las tres catinonas sintéticas, entre las que está la flakka, en 2014, 3.178 fueron vendidos en Florida.
Es decir, el 31% fueron distribuidos en la Florida –53% el sur del estado– y el 69% en el resto de Estados Unidos.
"Vemos que esto no está confinado a nuestra región. Lo que lo hace única a nuestra región es el nombre de origen hispano 'flakka'. Pero la droga como tal está en todo el país, y literalmente en todo el mundo".
"Un reciente reporte de las autoridades europeas indica que en 2013 fueron incautados 1.500 kilos de alpha-PVP".
"Nadie sabe bien qué le están vendiendo, son como ratas de laboratorio. Unos se drogan, otros se enferman mucho, algunos se vuelven locos y otros pocos mueren".

Sunday, March 22, 2015

William Morgan, el "comandante yanqui" que murió fusilado en Cuba

  • 22 marzo 2015



William Morgan, Olga Morgan

Poco tiempo después de que Fidel Castro dijera que William Morgan era un "verdadero cubano" en una intervención televisada, el estadounidense, héroe de la revolución de Cuba, fue acusado de ser espía de la CIA y fusilado el 11 de marzo de 1961.
El hombre, originario de Toledo, Ohio, había llegado a Cuba en 1957 para atrincherarse en las montañas de la isla junto a las tropas de Eloy Gutiérrez Menoyo, fundador del Segundo Frente Nacional del Escambray (SFNE), con el objetivo de apoyar el derrocamiento del dictador Fulgencio Batista.
La experiencia militar de Morgan tras su convulsionado paso por el ejército de Estados Unidos, lo convirtió en una de las cabezas militares de la revolución de la isla.
Morgan llegó a ser conocido en Cuba como el "Yanqui comandante", y junto al argentino Ernesto 'Ché' Guevara y el mismo español Guitérrez Menoyo, fue uno de los tres extranjeros que alcanzaron los grados de 'comandante'.

"Fuerza poderosa"

El SFNE era una guerrilla independiente de la Fidel Castro que operaba en las montañas centrales de Cuba.



Michael Sallah
Michael Sallah (en la foto) y Mitch Weiss, autores de The Yankee Comandante, ganaron un premio Pullitzer en 2004 por una investagación sobre abusos en el ejército de EE.UU.

Alcanzó a tener más de 1.000 hombres y fue determinante en el control de la zona central de la isla, que llevó a Batista a huir del país, el 31 de diciembre de 1958.
"Ciertamente fue una fuerza poderosa en la revolución, sobre todo en las montañas centrales", le dice a BBC Mundo Michael Sallah, periodista y coautor del libro sobre Morgan "The Yankee Comandante", que se presenta en Miami este fin de semana.
Sin embargo, las cosas cambiaron rápidamente y, en octubre de 1960, Morgan pasó del pedestal de héroes de la isla a los calabozos del antiguo fuerte colonial La Cabaña, convertido en prisión y centro de fusilamiento meses después de la victoria de Castro.

¿Por qué Cuba?

"Vio una oportunidad de ayudar a la gente que conoció mientras trabajaba en Miami, a los disidentes, miembros de la Cuba subterránea en la década de 1950, y decidió tomarla", explica Sallah, quien ha investigado la vida de Morgan durante casi dos décadas.
"Finalmente fue en Cuba donde encontró alguien a quien realmente amó y sobre todo una causa por la cual luchar…y al final encontró la redención en su muerte".
William Alexander Morgan nació en Ohio el 19 de abril de 1928. Creció en una familia de clase media católica y republicana.
Era carismático, brillante pero rebelde, según explica un extenso artículo sobre Morgan, del periodista David Grann publicado en el The New Yorker en 2012, citando testimonios de la familia y conocidos del estadounidense.
También era aventurero e indisciplinado. Saltó de colegio en colegio, entró y salió del ejército, del que finalmente tuvo una baja deshonrosa en 1950.
Fue llevado a la corte marcial, a prisión y trabajos forzados durante varios años tras haber abandonado el servicio sin permiso y luego haberle arrebatado el arma de un guardia para intentar salir una vez fue detenido.

Mito

Al salir de prisión en 1950, Morgan intentó adaptarse sin éxito.



William Morgan
William Morgan nació en Ohio en 1928.

Fue tragafuegos en un circo en la Florida; cobrador de deudas, guardia a la entrada de un bar y delincuente de poca monta para la mafia en su Toledo natal.
"Cuando finalmente fue a Cuba logró lo que no había sido antes", explica Sallah, que escribió el libro con el también periodista Mitch Weiss.
Al empezar a cosechar éxitos con el SFNE, Morgan empezó a volverse un mito en EE.UU..
Según cuenta Mike Sallah, su historia salió publicada en medios como Time, The New York Times y AP.
De acuerdo a la investigación de Grann, en 1959 el Servicio Secreto de EE.UU. inició una investigación sobre Morgan y recomendó que se tomará acción contra el hombre lo que condujo a que el Departamento de Estado le retirara su ciudadanía.
"Él amaba a su país, se le rompió el corazón cuando le quitaron la nacionalidad", dice Sallah.

"Romántico"

"Fúgate", le dijo William Morgan a su esposa Olga Rodríguez la última vez que lo vio, el 31 de diciembre de 1960, en los calabozos de La Cabaña.
La pareja se había conocido en el Escambray cuando él era comandante y ella una joven que cuidaba a los heridos en los campamentos del SFNE.
Olga venía de una familia campesina y pobre.
"Cuando me miró creyó que yo era hombre porque me había cortado el pelo cortico y lo tenía pintado de negro para poder huir", le cuenta a BBC Mundo desde Toledo, Ohio, Olga Goodwin, quien usa el apellido de su segundo esposo.



Olga y amigas
Olga Morgan tiene 78 años y vive en Toledo Ohio, a donde se mudó cuando llegó de Cuba en el barco Mariel. 

"Me quitó la gorra, me dio la mano, me abrazó con cariño… Yo me enamoré desde que lo vi… Era alto, precioso", recuerda.
Los Morgan se casaron en 1958 frente a un notario y tres testigos en un campamento en las montañas.
"Fue una boda muy bonita, dice Olga, William era muy romántico, me hizo una sortija de flores".

Inconforme

Una vez derrocado Batista, William y Olga Morgan se establecieron en el barrio el Vedado en La Habana.
William, que había manifestado varias veces su inconformidad con el giro político que estaba dando Castro hacia el socialismo, decidió establecer un criadero de ranas.
Olga se dedicaba a cuidar a las hijas de la pareja, Loretta y Olguita, y a ayudar como secretaria en la "ranera".
Pero el 17 de octubre de 1960 William no regresó a la casa.



Bautizo de Loretta
Eloy Gutiérrez Menoyo, fundador del Segundo Frente Nacional de Escambray, fue el padrino de Loretta, la primera hija de William Y Olga Morgan.

Fue arrestado por miembros del gobierno y pocas semanas después fue llevado a La Cabaña.
El 31 de diciembre de ese año, después de que la llevaron a ver a su marido por última vez, Olga les ofreció a los policías chocolate caliente, cargado con somníferos, y huyó cuando se quedaron dormidos.
Ella se refugió en la residencia del embajador de Brasil con las niñas, pero fue arrestada por intentar rescatar a su marido el día de su fusilamiento, en marzo de 1961.

"Nunca fue un agente de la CIA"

Las investigaciones de Sallah, Weiss en su biografía, y la de Grann en su artículo de The New Yorker, indican que tras la revolución, Morgan sufrió una enorme frustración del rumbo que estaba tomando el gobierno de Castro.
"Se mantuvo siempre cercano a sus principios democráticos", explica Sallah. "Fue a Cuba a luchar por la libertad de un pueblo y no podía ver que ese pueblo perdiera esa libertad".
"Estaba planeado un levantamiento en las montañas del Escambray. Envió armas a sitios muy escondidos y secretos, para lo cual consiguió mucho apoyo", dice Sallah.
"Pero nunca fue un espía o agente de la CIA, ni siquiera de manera temporal. Esas acusaciones no son ciertas. Es una versión del gobierno de Castro para restarle su importancia histórica al SFNE en la revolución", enfatiza Sallah.
Por su parte Grann coincide en que Morgan nunca fue agente de la CIA y cita documentos desclasificados de EE.UU. que incluso dicen que había "objeciones enérgicas" para usar los servicios de Morgan.

El fusilamiento





El 9 de marzo de 1961, según relata Sallah, Morgan llegó al juicio entonando una canción tradicional del ejército de EE.UU.
La noche del 11 de marzo de 1961 el "Yanqui comandante" fue llevado frente a un pelotón de fusilamiento frente al que se negó a arrodillarse y fue baleado, primero en las rodillas para hacerlo caer.
Tras una gestión de varias décadas de la madre de Morgan, Loretta, y de Olga –quien pasó 12 años y medio en prisión y años después emigró a Toledo en EE.UU.- la ciudadanía de William Morgan le fue restaurada en 2007.
Ahora, más de cinco décadas después, su viuda todavía espera que el gobierno de Cuba mande de regreso los restos del "Yanqui comandante" para poderlo enterrar en Toledo.

Sunday, February 1, 2015

Adiós a Riquelme… ¿y adiós al 10 en el fútbol?

  • 1 febrero 2015



Riquelme anotó 92 goles con Boca Juniors.

No es la primera vez que el argentino Juan Román Riquelme se retira del fútbol. Y aunque parece que esta vez es la definitiva, el periodista y escritor Martín Caparrós tituló "Volverá" una columna en la que anhela su regreso.
"No hay nadie que juegue como él", le dijo Caparrós a BBC Mundo.
La jubilación de Riquelme, que anunció el pasado domingo, es una tragedia para muchos hinchas. No se va un futbolista cualquiera: Horacio Pagani, columnista deportivo y conocido escudero del jugador, lo llamó "el segundo inventor del fútbol".
El periodista Quique Wolf incluso sugirió retirar la camiseta número 10 de Boca Juniors como homenaje.
Pero más allá de las lágrimas de sus admiradores, la marcha de Riquelme a los 36 años tras un breve paso por Argentinos Juniors, revive un latente temor entre los apasionados del fútbol: la desaparición del número 10.
Michel Platini, Zinedine Zidane, Carlos "el Pibe" Valderrama, Juan Román Riquelme… mediocampistas clásicos, de pausa, de enganche, de autoridad casi absoluta, armadores independientes dentro del campo, parecen ser una especie en peligro de extinción.

Menos enganche, más velocidad, "más videoclip"

Aunque a lo largo de la historia del fútbol han brillado especialmente los hombres en el centro de la cancha, los técnicos modernos emplean ahora un patrón distinto, vertiginoso y multifuncional.
"Buscan jugadores más o menos intercambiables que se puedan adaptar a los esquemas que ya tienen previstos –o, en el peor de los casos, los adaptan a la fuerza, como es el caso de James Rodríguez, ahora en el Madrid, donde lo están haciendo correr más que nunca en su vida", le dice a BBC Mundo Caparrós.



Riquelme no consiguió con la selección los títulos esperados.
Con Boca ganó tres Libertadores.

"(Riquelme) es un tipo de jugador que las fábricas de futbolistas no favorecen, porque no son fáciles de ubicar en un equipo y, por lo tanto, no se venden tan bien", opina el escritor.
"Es un jugador que no sirve demasiado para el fútbol Nike, hecho de malabarismos y cortes para los videoclips, porque su función es armar el juego, pensarlo, hacer que jueguen los demás. Y eso no se ve tan bien en la tele".
Por su parte, el periodista de Radio Continental de Argentina y columnista de Chanchallena Román Iucht, cree que desde el punto de vista técnico el 10 está perdiendo espacio.
"El 10 en general está siendo reemplazado con el doble 5. Es decir, un jugador que en Europa se llama el 'doble pivote', que juega al lado de un mediocampista central más recuperador y que termina siendo como una especie de enlace", le dice Iutch a BBC Mundo.



Para Van Gaal, Riquelme era el mejor con la pelota pero no aportaba suficiente en defensa.

Un buen ejemplo de fútbol sin 10 es el que el actual técnico del Manchester United, Louis van Gaal, aplicó en el F.C. Barcelona cuando Riquelme jugaba en el equipo, en 2002.
El entrenador quiso desterrar la figura del enganche, aprovechar los laterales y abrir las puntas para llegar de manera efectiva al centrodelantero.
Aunque con esa táctica los éxitos de Van Gaal no fueron pocos, fue imposible que Riquelme se sintiera cómodo teniendo que jugar sobre uno de los lados y corriendo por toda la cancha.
Es bien sabido lo que el holandés le dijo al argentino en la mitad de la temporada: "Eres el mejor jugador del mundo cuando tienes la pelota, cuando no la tienes, jugamos con uno menos".

Futbolista "particular"

Riquelme jugó la mayoría de su carrera en Boca Juniors donde anotó 92 goles en 388 partidos, conquistó cinco títulos del campeonato argentino y tres Copas Libertadores, entre otros varios títulos.
Tras su paso por el Barça, su presencia también impactó profundamente al Villarreal español, donde marcó 45 goles en 145 partidos entre 2003 y 2006.
Y aunque no consiguió los triunfos anhelados en la selección argentina –lo que le atribuyó calificativos despectivos en su país como "Pecho Frío"– despertó la admiración de los más importantes analistas del balompié, que no dudaron en reconocer su talento.
"El caso de Riquelme es particular", opina Iucht. "Fue un jugador contracultural porque le tocó ese fútbol de ahora en el que hay muchísima velocidad, muchísima dinámica. Y él siempre respondió mucho más a un fútbol en el que hay más pausa, más freno", agrega.
Según explica el periodista, el territorio dentro de la cancha ostentado tradicionalmente por un 10 del estilo de Riquelme tampoco le pertenece más a un él.
"Riquelme tiene un juego envolvente. En una buena manera de entender la palabra, sería casi como 'autoritario'", explica el analista.
"Siempre jugó a lo que él quería. Y cuando debía cumplir otra función más, especialmente sin la pelota, se terminó yendo de los equipos o los entrenadores terminaron prescindiendo de él".
Caparrós por su parte cree que lo que hizo único a Riquelme "es que pensaba".



Platini es un ejemplo del "10" clásico.

"La pelota hacía lo que él pensaba y entonces sus compañeros tenían que hacer lo que él pensaba para obedecer a la pelota, para ir a buscarla a los espacios que creaba con sus pases".
"Messi se puede comparar hoy con él. Messi es el más típico producto del fútbol Nike, pura gambeta y fantasía, perfecto para el videoclip, pero últimamente, cuando se para un poco más atrás y busca armar jugadas con un pase, me hace acordar al mejor Riquelme.

Y entonces, ¿cómo es el nuevo 10?

Riquelme no es el jugador que muchos técnicos buscan, alguien polivalente, de creación y marca a la vez.
Los nuevos 10 ya no cuentan con la pausa para pensar, deben ser capaces de defender tanto como de anotar.
Pero sobre todo, deben compartir más el centro de la cancha para que otras posiciones cubran algunas de sus viejas funciones.
Para Iucht no es una generación de volantes de creación clásicos la que se va del fútbol de la mano de Riquelme.
"Es difícil afirmar que se terminó una generación, sobre todo porque me parece que Riquelme es un estilo de jugador con ciertas características especiales en ese lugar particular del campo, pero no quiere decir que sea el único para cumplir una función de enlace", señala el periodista de Radio Continental.



Vaderrama disputó 111 partidos con la selección Colombia.

"Hay que reconocer que Román tenía una capacidad única para aplicar la pausa y dar los pases de asistencia que sólo él metía. En ese sentido, por ahí Riquelme forma parte de una especie en extinción".
La cuestión está, como afirma Iucht, en si volverá a surgir un jugador como Riquelme al que le vaya bien y que otros, por imitación, empiecen a buscar otros riquelmes.
Para Martín Caparrós, hincha de Boca Juniors desde los 5 años y socio desde los 11, es claro que el 10, con las características de Riquelme siempre puede volver:
"Desaparecerá hasta que vuelva a aparecer algún chico que no se rinda, que quiera jugar como quiera y no como le dicen, y que sea tan bueno que no tengan más remedio que permitírselo. Pero quién sabe cuándo será. Los judíos esperamos al Mesías hace cinco mil y pico de años, ¿no?

Sunday, November 23, 2014

Las revelaciones de William Rodríguez Abadía, el "heredero" del cartel de Cali

  • 23 noviembre 2014

William Rodríguez Abadía

William Rodríguez Abadía se autodefine como "el hijo del cartel de Cali", uno de los emporios criminales más temidos de Colombia que, en las décadas de 1980 y 1990, manejaron su padre Miguel y su tío Gilberto Rodríguez Orejuela antes de ser arrestados y eventualmente extraditados a Estados Unidos.
Mientras su padre y su tío pagan condenas de 30 años de cárcel en Estados Unidos por narcotráfico, William Rodríguez negoció con la justicia estadounidense una significativa rebaja en la pena de 20 años que le habían impuesto, y la posibilidad de permanecer en ese país con su familia después de salir de prisión en 2010. En total estuvo cinco años en la cárcel.
Pudo haberse cambiado el nombre aprovechando su estatus de protegido del gobierno estadounidense, pero no lo hizo, aunque mantuvo un bajo perfil, lejos de los medios de comunicación.
En días recientes, ha regresado a los titulares de las noticias colombianas por el lanzamiento de un libro donde ofrece su versión sobre los hechos que involucraron al cartel y sacudieron a Colombia a finales del siglo pasado.
William Rodríguez compartió con BBC Mundo partes de su historia, desde el "punto de no retorno" en el enfrentamiento de su familia con Pablo Escobar y su cartel de Medellín, hasta el efecto benéfico que considera que tuvo para el fútbol colombiano la injerencia de los dineros del narco en el deporte.

El enfrentamiento con Pablo Escobar

¿Quién era usted dentro del Cartel de Cali?
Yo era miembro de familia, era hijo de Miguel Rodríguez y sobrino de Gilberto. Yo era un niño, un muchacho, que después asumió algunas obligaciones que mi papá me delegó cuando cayó preso en el año 1995. Asumí el liderazgo político y jurídico de esta organización.
¿Cuál fue el momento más próspero de cartel de Cali?
El año 1986-1987 fue el de mayor esplendor del Cartel de Cali. Estaban pensando seriamente en retirarse del narcotráfico pero tuvimos un pequeño problemita que se llamó Pablo Escobar.

Muerte Pablo Escobar
Hay muchas versiones sobre la muerte de Pablo Escobar. La versión oficial indica que cayó en un operativo de inteligencia del gobierno de Colombia.

¿Cuál era la diferencia entre el Cartel de Cali y el Cartel de Medellín?
Mi papá y mi tío comenzaron este negocio más que todo por dinero, a ellos realmente no les interesaba si otra persona estaba haciendo igual de dinero que ellos; su afán era enriquecerse, salir de la miseria. No querían ser presidentes de Colombia, ni senadores. Ellos confrontaron a este tipo (Pablo Escobar) que era lo contrario: quería ser presidente de Colombia, quería ser y fue representante a la Cámara. Al no lograr su objetivo decide atentar contra las instituciones, comienza a poner las bombas, a asesinar a personalidades de Colombia, a secuestrarlos. Nunca les perdonó que lo desafiaran.
Juan Pablo Escobar, hijo de Pablo Escobar, acaba también de publicar un libro en el que dice que su padre se suicidó. ¿Qué puede decir usted al respecto?
Yo creo que el único que realmente puede descifrar este enigma es mi padre. No lo digo yo, es públicamente conocido que el Cartel de Cali auxilió a las autoridades por mucho tiempo tanto económicamente como con información. Fueron un bastión importante en la caída del señor Escobar.
Mi papá fue el primer hombre en Colombia que supo que Pablo Escobar estaba muerto, lo llamaron del operativo. La versión que tengo yo me la dijo mi padre, era que uno de los hombres del Bloque de Búsqueda (la unidad militar que perseguía al jefe del cartel de Medellín) había disparado el último impacto de bala contra Escobar.

La entrega


Miguel Rodríguez Orejuela fue extraditado a EE.UU. en 2005 y condenado a 30 años de cárcel. 

¿Qué pasó con toda la fortuna que tuvo el cartel de Cali, quién se quedó con todo eso?
En el 2006, luego de que yo me entrego, comenzamos un acercamiento con la justicia de EE.UU. y con la colombiana. Llegamos al acuerdo familiar de entregar todas nuestras acciones dentro de todo nuestro emporio y ahora están en manos del gobierno colombiano.
¿En qué momento decidió entregarse?
Fue un proceso largo, no era fácil. No vengo aquí a excusarme, yo soy responsable de todo lo que hice. Pero ya pagué por ello y merecí todo lo que me tocó porque me equivoqué en la vida. Comencé a salirme el día en que me pegaron los ocho tiros, cuando sufrí el atentado en mayo de 1996.
Pero fue mucho después de 1996 que usted estuvo prófugo, entre 2002 y 2006…
Estuve esos cuatro años prófugo esperando que mi padre y mi tío tomaran una decisión. Ellos tenían temor, sabían que si los cogían aquí (en Estados Unidos) iban a morir en una cárcel.
Y bueno, ahora si mi padre tiene fortuna, saldría a los 86 años.
Sí, y en cambio usted consiguió una condena de cinco años. ¿Usted negoció sus beneficios para su libertad hundiendo a su tío y a su papá?
Eso especula la gente. Fueron cuatro años de un problema que en un 90% ciento no era mío. Yo nunca mandé droga a EE.UU., mi parte era una conspiración, la corrupción y el lavado.
Yo les decía que teníamos que arreglar pero ellos querían seguir con sus viejas costumbres, tratar con sus relaciones políticas de quedarse en Colombia. Vino la primera extradición de mi tío en diciembre de 2004. Después viene la de mi papá en marzo de 2005.
Esperé hasta que subieron a mi papá amarrado con un bluejean gris y una camisa azul. Ya tenía que pensar en mí, en mis dos hijas. Además, fue un acuerdo al que llegamos con él en (la cárcel colombiana de) La Picota.

Mafia y fútbol


William Rodríguez Abadía
William Rodríguez vivió la mayoría de su vida con su tío Gilberto.

Cuénteme del América de Cali, el equipo profesional de fútbol colombiano que por años manejaron su padre y su tío Gilberto. Su papá se volvió mecenas del equipo y ganó por lo menos cinco campeonatos nacionales…
No fueron cinco estrellas, fueron 13 mientras nosotros estuvimos al manejo de esa institución. Es innegable que el narcotráfico se metió en el fútbol colombiano, pero a Colombia antes le metían seis goles Brasil, Argentina, Uruguay, y ahora tiene la capacidad de igualar a esas potencias mundiales.
Se trajeron grandes jugadores, el fútbol colombiano fue muy competitivo en los años 80 y fue a raíz de esta inyección de capital. Hay que analizar el equipo de 1980, era casi la selección Suramérica en el América: Willington Ortiz, Cabañas, estaba Gareca… ¿Realmente crees que necesitábamos comprar todos los partidos?

La vida en Miami

¿Cómo es ahora su vida en Miami? ¿De qué vive?
Vivo como cualquier persona de clase media. Vivo en un townhouse, con mis dos hijas y mi mujer. Vivo de mi trabajo, dedicado al mundo de la construcción. Es una vida normal. Tuve una empresa que hacía sistemas de impermeabilización para techos, para terrazas, para parqueaderos.
¿Y mantiene su nombre? ¿El sistema de protección de testigos de EE.UU. nunca se lo cambió?


A mí me hicieron la propuesta para cambiar mi identidad pero primero fui responsable con la identidad que tienen mis dos hijas, no podía cambiar su vida por mis errores y mis pecados.
Y nunca fui a un juicio en contra de nadie, realmente no tengo enemigos tan grandes en este país como para temer por mi vida. Ahora soy William Rodríguez Abadía, por mucho tiempo fui "el hijo de", ahora tengo mi identidad propia, soy un hombre libre.
Pero su libro se llama "Yo soy el hijo del Cartel de Cali"
Se llama ese libro así porque yo soy hijo de los dos, uno es mi padre biológico y el otro que es Gilberto, mi tío, que me crió desde los 13 hasta que tenía 28 años.
Yo no quería tanto este nombre, era mi tercera opción, lo escogió la editorial.